La polémica está servida. El pasado miércoles los responsables de la Cofradía de la Virgen de los Dolores hacían público un duro comunicado en el que denunciaban que el párroco de Santa María Magdalena, Don Manuel Jiménez, había exigido a la cofradía que abandonase la Iglesia de la Soledad, que en los últimos años había sido sede de la misma, y arremetían en el mismo contra varios responsables eclesiásticos, criticando incluso que el secretario del Obispo de la diócesis no les había dado cita.
En su escrito recordaban la trayectoria de la cofradía en la ermita desde su construcción y esgrimían argumentos para demostrar la estrecha relación de esta hermandad con la ermita.
Al día siguiente, una vez que la noticia había saltado a todos los medios de comunicación locales y comarcales, el párroco de Santa María Magdalena, en una intervención en la emisora de radio MAS FM, negaba la certeza de las afirmaciones de la cofradía y exponía su versión diciendo que en ningún momento se había pedido que abandonaran la Ermita de la Soledad sino que compartieran algunas de las dependencias con la Junta Central de Cofradías y con la propia parroquia.
Pero la puntilla de todo este embrollo la pusieron ayer el resto de cofradías cehegineras que, en un comunicado conjunto, algo que no recordamos que nunca antes hubiera sucedido, afeaban la conducta a la cofradía de la Virgen de los Dolores por su comunicado y desmentían que los hechos denunciados por la misma se produjeran según explicaban.
Por su interés reproducimos a continuación ambos comunicados.


